Este es mi cachi, hay otros muchos pero éste es el mío.
Mi cachi es mi mejor amigo y es mi vida.
Tengo que dominarlo igual que me domino a mí mismo.
Sin mí mi cachi no sirve, sin mi cachi yo tampoco sirvo.
Tengo que emborracharme con mi cachi.
Tengo que bebérmelo antes que el enemigo me lo beba.
Tengo que emborracharme antes que se emborrache él.
Lo haré.
Esto que digo lo juro ante Dios.
Mi cachi y yo somos los defensores de mi patria.
Dominamos a nuestros enemigos y salvamos nuestras propias vidas.
Así sea.
Hasta que en vez de enemigos haya paz.
Amén.