
A veces posteo por necesidad y otras por obligación. Desde el último he tenido muchas veces ganas de venir y vomitar miles de cosas y hoy ni siquiera sé por dónde empezar o qué es lo que quiero contar de todo lo que ha pasado. Probablemente a partir de aquí ya nada tenga sentido.
Hay ciertas cosas que sólo deben ser dichas en determinado momento y ante determinado público. También hay cosas que se escuchan desde una ventana bajo los vapores del alcohol y te desengañan. Otro montón de ellas nunca habrían de ser dichas y unas pocas de las restantes deberían escribirse para no perderlas nunca. Al oído y en bajito todo me suena mejor. Hasta las mentiras parecen siempre piadosas. De todas formas son mejores las verdades en cualquier tono. Si dijese cualquiera de las cosas que me han dicho y me han hecho sonreir esta temporada perderían su sentido. Eso sí, no cambiará su significado.
Demasiado sentimental en todos los aspectos últimamente. No me quejo, siempre he sido así, pero a veces lo mantengo en letargo. De cara a la galería, seguiré usando las gafas de sol para mirar con desprecio. Aunque no lo sienta más que por unos pobres infelices que se creyeron lo que nunca existió y cayeron en el mal vicio de la falsa percepción.

La vida vacacional de una penitente como yo transcurre con total tranquilidad. Me he pasado la tarde viendo a un montón de hombres musculosos vestidos con camisetas blancas ajustadas y totalmente empapados por la lluvia. Si no hubiera sido porque el partido fué digno de recordar me hubiera fijado más aún.
Por lo demás intentando actualizar trabajos pendientes y futuros y dándome respiros entre limonada y limonada porque no quiero que luego me acusen de un holocausto que, como Mr. T, yo no cometí.
Tengo muy claro que o alguien vuela un parlamento en mi honor o no habrá muestra de amor que se le acerque remotamente jamás. No puedo esperar a ver a Lobezno de nuevo, estrenate ya anda.
LLevo todo el dia dando mi vida por un kebab y me he tenido que conformar con una napolitana. La vida esta llena de sinsentidos, snif.