
Se me amontonan cientos de circuitos raros en la cabeza mezclados con criptoanálisis y la puesta en forma.
Y pasan los días, las semanas y los meses y casi ni me doy cuenta, aunque eso acerca las deseadas vacaciones estivales.
I can be violet sky.
Y que viva la infantería española, pero sobre todo la parte que a mi me toca.